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Absceso del pie

Absceso del pie

Los abscesos del pie generalmente son el resultado de un hematoma profundo o una lesión que penetra en la planta del pie. Por ejemplo, una uña mal dirigida puede causar una lesión suficiente para comenzar un absceso. Los abscesos de los pies generalmente provocan un inicio repentino de cojera moderada a severa, inicialmente observada en el trote y luego incluso en la caminata. Los caballos levantan el pie del suelo o se paran en una parte del pie. Alternativamente, los abscesos en los pies pueden causar cojera más prolongada y / o de menor grado.

El drenaje del absceso y el descanso a corto plazo pueden proporcionar un alivio inmediato del dolor y pueden ser todo lo que se necesita para resolver el problema. Otros pacientes pueden requerir terapia antimicrobiana y, en raras ocasiones, cirugía.

De qué mirar

  • El pie afectado suele estar más caliente al tacto
  • Se incrementan los pulsos digitales
  • Hinchazón de la banda coronaria y región pastern
  • No estar de pie con todo el peso sobre el pie
  • Herida o un cuerpo extraño penetrante

    Terminología para problemas en los pies

  • Maíz: un hematoma que se produce entre la pared exterior del casco y la barra del pie.
  • Grava: el término dado a los abscesos que se desarrollan en la línea blanca, pero que drenan en la banda coronaria.
  • Dedos de los pies: la degeneración de la línea blanca ubicada en el dedo del pie y en la superficie dorsal del pie. La infección puede ocurrir secundaria a esta degeneración.

    Diagnóstico

    Debe sospecharse un diagnóstico de un absceso o hematoma en el pie cuando un caballo se vuelve cojo en una extremidad que no ha tenido problemas previos. A menudo, el caballo tiene un historial de ser normal un día, solo un poco "apagado" al día siguiente y mostrando signos obvios de cojera al tercer día. En este punto, se considera una emergencia.

    Otros escenarios históricos pueden incluir ejercicio reciente sobre superficies duras o rocosas, calzado reciente o la presencia de una herida penetrante previa.

    Existen varias pruebas clínicas que ayudarán a diferenciar un absceso del pie de una cojera no relacionada:

  • El uso de los probadores de pezuñas es crítico. La aplicación de presión sobre la planta del pie puede ayudar a identificar la ubicación de un absceso subsolar. Cuando se aplica presión directamente sobre el sitio del absceso, el caballo se vuelve resentido y aleja el pie.
  • Se pueden requerir bloqueos nerviosos para localizar la cojera en el pie y facilitar la intervención terapéutica. Los nervios del pie pueden anestesiarse en cuatro pasos, cada uno desensibilizando una región diferente del pie, lo que puede proporcionar más ayuda para identificar la ubicación de la infección.
  • Se pueden requerir radiografías para descartar lesiones en el ataúd (fractura e infección) y se deben tomar antes de retirar cualquier objeto extraño que haya penetrado el pie. Algunas veces, una lucidez de gas estará presente en el sitio del absceso.

    Tratamiento

    El tratamiento de formas simples de abscesos, aquellos que no se complican por una lesión ósea o una lesión de la bolsa navicular, la articulación del ataúd o la vaina del tendón flexor, requiere drenaje del absceso. Si el absceso se encuentra debajo de la planta del pie, el drenaje se establecerá a través de la planta. Si la infección no está debajo de la suela, no será posible crear drenaje. Otras opciones de tratamiento incluyen:

  • El caballo, dependiendo de su nivel de comodidad, también puede beneficiarse del uso de fenilbutazona para reducir el dolor hasta que se produzca la curación.
  • Dependiendo de la ubicación de la infección y su gravedad, también se pueden requerir antibióticos.
  • Se requerirá cirugía si la infección involucra el hueso, la bolsa navicular, la articulación del ataúd o la vaina del tendón flexor.
  • También se requerirá una vacuna contra el toxoide tetánico si el caballo no hubiera tenido una reciente.

    El pronóstico es excelente para la recuperación de abscesos de pie sin complicaciones.

    Cuidado y prevención en el hogar

    Para promover que el absceso se drene y se resuelva, se pueden usar baños de agua tibia en los pies y el uso de ungüentos de estiramiento, como ichthamol o cataplasma. El pie se puede remojar durante 15-20 minutos una o dos veces al día en agua tibia, sales de Epsom y solución de betadina. El remojo debe continuar hasta que la cojera y el drenaje se resuelvan y la herida se cierre.

    Entre cada remojo, el pie con una herida en la suela debe mantenerse vendado o colocado dentro de una bota protectora para proteger la suela y evitar que la herida se contamine más.

    Cuidado preventivo

    Los pastos deben mantenerse limpios de objetos que puedan perforar el pie. Las piedras deben recogerse de forma rutinaria. En ambientes rocosos o deportes que requieren ejercicio sobre terreno accidentado, las almohadillas completas pueden evitar lesiones a los caballos con suelas delgadas.

    Las patas de los caballos deben limpiarse con frecuencia y los zapatos deben reemplazarse de manera oportuna.

    Todos los caballos deben mantenerse al día con su vacuna contra el tétanos.